El presente es un pequeño programa de recuperación para toda persona que sufre la enfermedad del alcoholismo y la dependencia a otras sustancias.
Es un programa basado en 40 días y para cada uno de ellos hay actividades y reflexiones útiles para toda la vida de abstinencia y sobriedad. Al final de las páginas viene un número considerable de información para ser leída en cualquier momento. Este es un documento que ha sido diseñado a través de un verdadero proceso vivencial de recuperación. Es una herramienta que desde el principio te ayudará como un apoyo, y un excelente compañero de trabajo hacia la liberación de las adicciones.
R La primera pregunta que salta a la conciencia es: ¿Es posible recuperarse de las adicciones? La respuesta es SI. ¿Cómo lo sabemos? A través de los miles de compañeros que han podido lograrlo.
R La segunda pregunta es ¿Cuesta lograrlo? La respuesta es nuevamente afirmativa el costo no sólo es económico sino espiritual, pues la pregunta más importante debería ser ¿Realmente quiero recuperarme de esta enfermedad? La respuesta es únicamente tuya, existe un programa de recuperación integral, y que funciona en toda persona que honradamente pretenda practicarlo. Eso es exactamente lo que ofrecemos aquí en el Centro de rehabilitación y estudio de las adicciones San Juan un programa sencillo que no obstante requiere de todo tu empeño y disposición.
Tal vez creas que ya conoces algunas modalidades de atención a adictos, tales como la terapia grupal basada en los principios de alcohólicos anónimos, el Psicoanálisis la Psiquiatría, la práctica de principios espirituales etc. Lo único que te podemos decir al respecto es que muchos de nosotros hemos transitado por los mismos pasillos oscuros en que te encuentras temporalmente perdido y atrapado. Muchos de los que atenderemos tu tratamiento estamos superando esta enfermedad día a día. Podremos guiarte gracias a que hemos acordado responder tres veces SI:
¡ Si es posible recuperarse de las adicciones !
¡ Si estamos dispuestos a pagar el precio espiritual ! Y sobretodo
¡ SI QUEREMOS RECUPERARNOS !
.
A continuación encontrarás algunas consideraciones previas a la primer lectura del día 1 (uno), te pedimos que lo leas ya que encontrarás algunas sugerencias sobre cómo utilizar adecuadamente este manual y cada uno de los tres libros de obsequio incluidos en tu tratamiento dentro de la clínica.
Deseamos el mejor de los éxitos en la noble empresa que comenzaremos el día de hoy
.
Atentamente . . . . .
.
.
DIA I
“Sólo por hoy”
“Vive un día a la vez”
“Empieza el día otra vez cuando lo necesites”
Uno de mis primeros padrinos solía decirme: El programa de recuperación es sólo por hoy. Este día es todo lo que posees. No podemos cambiar lo sucedido el día de ayer, no podemos saber con precisión qué sucederá el día de mañana, por tal razón, no vale la pena estar gastando el tiempo que tenemos el día de hoy haciéndonos lamentaciones de lo que hemos perdido, tampoco es muy conveniente planear lo que queremos hacer mañana. En lo que a recuperación se refiere, recordar para castigarnos o fantasear en lo que haremos cuando estemos mejor, no funciona.
Un programa de recuperación firme y real, basa su éxito en vivir un día a la vez. Basa su funcionamiento en alcanzar el éxito de no beber o de drogarse sólo por este día. Igualmente, complementaba mi padrino, si es que para ti en estos momentos es tan difícil cumplir un día de 24 horas, pues pártelo por la mitad, toma tu reloj en la mano y cuenta simplemente 12 horas. Doce horas durante las cuales tú te comprometas a vivirlas con alegría y ligereza, sin lamentaciones y sin proyecciones hacia el futuro. Aplícate el “sólo por medio día”. Ahora, si es que eres de a tiro tan sonzo (podríamos emplear alguna otra palabra más severa, pero por respeto al lector no lo haremos*), parte el medio día en 12 partes y simplemente vive alegre y tranquilamente una hora de tu vida. Simplemente dite a ti mismo “sólo por esta hora”, y déjala pasar. Pero si de plano eres tan incapaz de conseguirlo (*idem), aplícate el “sólo por este ratito” y vuelve a comenzar.
De ratito en ratito se juntan horas, de hora en hora se juntan días. De día en día hemos juntado años y de año en año hemos podido comprender que nada poseemos, excepto este único, precioso y maravilloso día de hoy. “Sólo por hoy” aplícate el “sólo por hoy”.
.
Actividad sugerida: Hoy tu único trabajo y el más importante es mantenerte sobrio.
.
DIA II
“Admitir el hecho de cuando somos Impotentes”
PRIMER PASO :
Lo primero es reconocer que se tiene un problema, enseguida es importante derrotarse ante él. Quizás ya hayas leído el primer paso, quizás creas que lo hayas entendido, pero no lo puedes poner en práctica. Tal vez no lo hayas leído nunca, y por lo tanto no lo conoces.
.
En el cuadernillo de color verde, vienen todos los pasos, el primer paso es esencial, pero más importante que lo leas es comprenderlo, pero la verdad más grande y a veces más dolorosa es la siguiente: si no lo has podido poner en práctica, si ni lo puedes poner en práctica, es porque no lo has comprendido.
Derrotarse no es fácil para algunos de nosotros que cargamos una fuerte dosis de soberbia. Por lo tanto siempre hemos creído que somos superiores a todos, incluyendo a Dios. Hemos creado un micro universo del cual nosotros mismos nos hemos erigido como seres omnipotentes que todo lo sabemos.
Reconocer cualquier enfermedad es sumamente difícil. Recuerdo cuando un compañero fue diagnosticado con diabetes, le comentamos que si hacia una dieta, se medía el azúcar algunas mañanas y se tomaba sus medicamentos cuando fuera necesario, que entonces podría llevar una vida normal. Él se rebeló diciendo que medirse el azúcar, tomar medicamentos y llevar una dieta, no era llevar una vida normal.
Nosotros los alcohólicos y adictos no somos normales, tenemos que aprender a sobrellevar nuestras emociones a través de un programa diario y de por vida. No podemos beber ni drogarnos como algunas personas a las que al parecer no les ocasiona tantos estragos como a nosotros. Con respecto a nuestra adicción, definitivamente no somos normales, pero en casi todas las otras cosas no sólo podemos ser normales sino que tal vez, al paso del tiempo desarrollemos cualidades más firmes que el resto de la gente. Cuando un ciego acepta su debilidad, y comienza un proceso de aprendizaje, es posible para él desarrollar mayores habilidades sensitivas y auditivas. Lo mismo ocurre con nosotros los alcohólicos, una vez que hemos aceptado nuestra enfermedad y trabajamos día a día para controlarla, descubrimos que en nosotros hay habilidades potenciales que antes despreciábamos o que ni siquiera sabíamos que existían.
Lo importante es no llorar, no renegar no rebelarse o negar la enfermedad.
Lo importante es saber que somos impotentes ante el alcohol y/o las drogas. Si reconocemos este paso, si aceptamos ser adictos que podemos recuperarnos y aplicamos el sólo por hoy, entonces tenemos avanzado la tercera parte de nuestro objetivo.
La segunda y la tercera parte, se trata de entender el segundo y el tercer paso.
DIA III
“Pídele a un poder superior la ayuda para
Mantenerte sobrio hoy, y dale las gracias al final del día”
.
.
SEGUNDO PASO : (Primera Parte).
El segundo y el tercer paso encierran un crucigrama difícil de resolver para muchos de nosotros: la creencia en un poder superior. Algunos compañeros tienen ya un poder superior, un Dios o incluso una religión. Eso facilita una parte del proceso, pero no todo.
En primer lugar, debemos entender qué es “Un Poder Superior”.
Un poder superior no es un Dios, (aunque podría serlo), no necesariamente se asocia a una religión. Un poder superior puede ser cualquier cosa, imagen o idea a la que tenemos que ir conociendo poco a poco para recuperar nuestra confianza de que una vida mejor si es posible. ¿Por qué es necesario introducir aquí el concepto de un poder supremo?, porque debemos reconocer que nuestra enfermedad encierra una gran cantidad de pensamientos negativos y torcidos, producto en parte de los traumas de la niñez, producto también del efecto de la sustancia que contaminó nuestro organismo, incluyendo, claro está, parte de nuestras funciones cerebrales, pero otra parte es producto de nuestro propio proceso auto educativo. Es el libre albedrío que hemos mal interpretado abusando de él, hemos buscado la libertad a través de los excesos o del libertinaje.
La aceptación de una fuerza superior, nos ayuda a todos los alcohólicos y adictos que honradamente queremos recuperarnos a entender que nosotros solos nunca hemos podido con la sustancia, la cual, si nos ha controlado.
El alcohol o la droga pueden incluso interpretarse como un poder superior pero insano y negativo, que tan sólo nos ha acarreado dolor y miseria espiritual no sólo a nosotros, sino que también a quienes nos rodean.
Si entendemos que hemos sido presa fácil del alcohol y/o las drogas, y que en ellas hemos depositado cualidades tales como desinhibición, fuerza, aguante, poder, etc. Entenderemos que estas sustancias han sido un poder superior a nosotros mismos pero destructivo. Ahora es el momento de encontrar un poder superior positivo.
No te pedimos de ninguna manera que creas en Dios, algunos de nosotros confiamos primero en nuestro grupo, en nuestra clínica, en el padrino o en alcohólicos anónimos como un todo, (algunos más han comenzado por creer en la silla, en la tribuna, en la campana, etc,). Lo importante es comenzar a creer en un poder superior bueno y externo a nuestra enfermedad, al cual le pidamos todos los días, aquellas cosas que por nosotros mismos no hemos logrado conseguir, tal como la abstinencia y la sobriedad.
Sin este concepto, sin esta creencia, sin esta entidad o este grado de conciencia, es difícil seguir avanzando, pues solos jamás hemos podido, y aunque estemos rodeados de gente buena y positiva, la mayor parte del día estamos solos con nosotros mismos y si queremos, con nuestro poder superior.
Actividad sugerida: ¿Quién (o qué) puede o pudiera ser tu poder superior a partir de hoy?
.
.
DIA IV
.
“Haz como que crees y terminarás creyendo”
.
.
SEGUNDO PASO : (Segunda Parte).
.
El encabezado del segundo paso dice textualmente: “Llegamos al convencimiento de que un poder superior, podría devolvernos el sano juicio”. En esta frase están concentradas varias ideas, una primera es que nosotros los adictos no tenemos sano juicio.
Esto es por las razones que anteriormente se explicaban ya. Otra idea es que alguna vez si tuvimos sano juicio, pero que en el camino lo hemos perdido, pero dice también que es posible que ese sano juicio sea devuelto a nosotros. La última idea es que debemos llegar a un convencimiento de que quien pudiera devolvernos ese sano juicio es un poder superior.
Nuevamente está aquí representada la derrota: No soy yo quien puede recuperar las ideas positivas, mesuradas y libres de prejuicios para poder funcionar en la vida. No soy yo el “mero mero”, el que todo lo puede y todo lo sabe, tengo que confiar en una entidad “supuestamente” superior a mí: ¿hay poderes superiores a mí? Si la respuesta es si, ya hay ganado el 80% con respecto a este paso, si la respuesta es no, debo entonces aplicar la fórmula que viene al principio de las reflexiones: “hacer como que creo”.
Si yo no creo en un poder superior, o creo que mi poder superior es malo, vengativo o castigador, esos no son más que pensamientos de mi enfermedad, son pensamientos de mi mal juicio, el cual se rebela a recuperarse y morir (metafóricamente) a una vida pasada llena de dolor, sufrimiento, destrucción y resucitar a una vida plena, rebosante de tranquilidad y alegría tanto para mi como para los demás seres que me rodean y que aún no me abandonan.
El pensamiento concreto debería ser más o menos así: Si estoy vivo, si alguien todavía está a mi lado o pendiente de mi recuperación, si alguien se ha preocupado por traerme, y ese alguien o esas personas aún tienen esperanza en mi recuperación, todo esto debe ser obra de un poder supremo, que aunque no lo vea, que aunque no lo sienta, que aunque científicamente no sea posible comprobar su existencia, yo, con mi precaria abstinencia y mis cimientos de sobriedad, puedo percatarme que a pesar de mí, a mi alrededor hay todavía sucesos buenos y positivos, que no son producto de mis actos, deben por tanto ser producto de un poder superior. Nuevamente aclaramos, no estamos hablando de un Dios o un santo, es simplemente una idea de algo o alguien en quien temporalmente puedo confiar, es algo o alguien en quien temporalmente debería de confiar, ya que esa entidad si ha confiado en mí.
Los alcohólicos en recuperación de antaño solían decir: si no puedes creer en nada o no quieres creer en nada “haz como que crees y terminarás creyendo”. Para nosotros los adictos, tan aparentemente valientes, que hemos experimentado sin temor tantas cosas, ¿qué tan difícil pudiera ser probar este axioma?
.
“Hoy regálate este Día”
Hoy tomate el día para un retiro espiritual, reflexiona acerca de cómo ha cambiado ti vida, y de que es lo que quieres para tu futuro.
.
.
DIA VI
Perdonando seremos perdonados…………
.
.
Lo que básicamente lleva a un alcohólico o a un adicto a la recaída, son las emociones, especialmente las que llamamos resentimientos.
Los resentimientos son heridas que nosotros mismos volvemos a tocar para lastimarnos. Los alcohólicos y adictos tenemos una franca tendencia a provocarnos a nosotros mismos tanto dolor como sufrimiento. Cada vez que recordamos las pérdidas, cada vez que recordamos los insultos, cada vez que nos dejamos llevar por nuestra mente hacia ese mar inagotable recuerdos y emociones que nos producen sufrimiento, cada vez que reclamamos a nuestros seres queridos o a nosotros mismos por los errores cometidos, infringimos una fuerte de dosis de sustancias a nuestro organismo, las cuales generan sufrimiento y dolor. En resumidas cuentas, tarde o temprano te darás cuenta que los alcohólicos y adictos somos adictos al dolor y al sufrimiento.
¿Cómo hacer para escapar de este círculo vicioso que inevitablemente nos llevará a beber o drogarnos nuevamente? La respuesta es el perdón.
Existen dos tipos de perdón: el perdonar a los demás, y el perdonarme a mí mismo. Las implicaciones son claras: Si no perdono a los demás (familia, amigos, enemigos, gobierno, sistema social, Dios, etc.) lo que obtendré como consecuencia será generar resentimiento en mi alma. Si no me perdono a mí mi mismo, la consecuencia será la culpa.
.
Los adictos somos seres que vivimos atrapados entre el resentimiento y la culpa. Estas emociones no nos dejan vivir en paz, nos causan dolor, odio, deseos de venganza, depresión, ansiedad, miedo y sufrimiento. Para reducir ese sufrimiento, para fugarnos del infierno de nuestras emociones es que consumimos sustancias tóxicas que nos anestesien y reduzcan el dolor que sentimos. Pero como somos adictos, la dosis que hace 5 años me relajaba y me hacía sentir bien, hoy me es insuficiente, y necesito cada vez más dosis. O simplemente sucede que mi organismo ya no es tan fuerte, y cada vez soporta menos aquellas dosis que me transportaban a esos paraísos artificiales llenos de “paz” y “tranquilidad” transitoria. Tarde o temprano, el efecto de la droga se diluye, y quedamos presos de nuestra realidad. Tarde o temprano tenemos que despertar del sueño de la fantasía que a través del consumo de alcohol y drogas, hemos creado dentro de nosotros mismos.
Para escapar de esto, se nos sugiere empezar a practicar el perdón. Cada vez que sintamos una emoción desagradable, por alguien, podríamos decir “yo te perdono”, y emitir alguna pequeña oración, o simplemente desear lo mejor para esa persona.
Cada vez que sintamos culpa, hagamos lo mismo, digamos “yo me perdono” y deseemos lo mejor para nosotros mismos. “Perdonando es como seremos perdonados” y así es como lograremos iniciar un verdadero proceso de recuperación.
.
.
DIA VII
.
“Primero es lo Primero”
.
En el programa de A.A., existen muchas frases usadas en el argot cotidiano, la primera es que “primero es lo primero”.
Parece simple y sencillo de entender, pero cuan complicado es ponerlo en práctica. Justamente en este instante, mira hacia adentro de ti y fíjate bien cuántos pensamientos existen, cuántas emociones encontradas, cuántos pendientes por resolver, cuántos sueños por cumplir.
No es que seamos magos, pero sabemos bien por lo que estás pasando, los alcohólicos y los adictos somos personas que una vez que logramos detener nuestra ingesta ponemos a trabajar la “maquinita de las emociones”. Nuevamente la raíz de esto es el sufrimiento. Nos gusta sufrir y nos gusta el caos, el desorden y la fantasía. En este momento lo primero eres tú. Lo primero es tu recuperación y que no desperdicies el día de hoy pensando en cosas que no podrán ser resueltas a menos que tú estés bien.
Muchos de nosotros, sobretodo en nuestro primer internamiento, nos lamentábamos, y nos desesperábamos por la lejanía de nuestra familia. Esta conmiseración no resultaba para nada productiva.
.
¿Para qué queríamos estar con la familia si volvíamos a beber o drogarnos?
¿Tan sólo para que nos vieran sufrir y así hacerlos sufrir también a ellos?
Nadie puede dar lo que no tiene, y por lo tanto, si yo no soy feliz, no puedo brindar felicidad. Estoy aquí el día de hoy para poder fortalecerme, para poder encontrar una nueva forma de vida, sin alcohol y sin drogas; el primer paso ha sido dado ya: Tengo siete días en abstinencia, y ese es un logro que no debo minimizar. No importa que mi mente me diga que estoy en un ambiente controlado, recuerda que las puertas están abiertas y estás aquí por tu voluntad y gracias a un poder superior.
.
“Date la oportunidad de Vivir la Vida”
Estos dias deberas vivirlos TU !!!!!!
Ven con nosotros, Recuerda que puede haber mil personas tratando de ayudarte, pero si tu no quieres, nada sera posible.
.JULIO 2008
|